Revolución digital… con buenos fundamentos

By 25 febrero, 2019Blog

Hace unos cuantos años que los ERP y los CRM ya no son un lujo reservado a las grandes corporaciones siendo una realidad para las PYME y las microempresas. La conscienciación de las empresas de dotarse de herramientas que mejoren sus procesos gracias a la transformación digital hace prever un crecimiento del sector, fruto del gran valor que aportan.

La correcta integración entre si, incluso, con otras herramientas de terceros, nos acaban de dar una visión de 360 grados. Esta integración garantizada en la gran corporación para importantes equipos internos debe suplirse, en el entorno de las PYME, con un partner tecnológico que sea algo más que un vendedor de software.

Es muy cierto que la inteligencia artificial, el machine learning, el big data y la analítica avanzada de datos conectados al ERP nos permitirán ir más allá del buen análisis del dato que ya se produjo dirigiéndonos hacia el mundo de la predicción, con todas las ventajas de control de la eficiencia y competitivas que eso supone. Pero, al fin y al cabo, todo será posible si partimos de datos ciertos. De no ser así, solamente tendremos la garantía de que repetiremos nuestros errores de forma estandarizada.

La correcta implementación de un ERP – CRM es la mejor garantía de disponer de datos fiables que nos permitan avanzar hacia un futuro que está llamando a la puerta. Estamos progresando en temas como la robótica, la visión artificial, el análisis de grandes bases de datos, pero todo eso no nos servirá de nada si no contamos con datos limpios y por este motivo ninguna herramienta es tan troncal como un ERP.

La correcta afinación de las herramientas no es fruto de una foto estática. Las empresas son extremamente dinámicas porque la realidad lo es. Solamente con un buen plan de mejora continuada PDCA, podremos ir readaptando nuestras herramientas tecnológicas haciendo  que la curva de valor que nos aporten se mantenga siempre en una franja alta. El acompañamiento de nuestro partner tecnológico se hace cada vez más imprescindible y, en este sentido, desde GLAM siempre hemos puesto el equipo técnico al servicio de nuestros clientes.

Estamos dando los primeros pasos, siempre son los que marcan el camino correcto. Es necesario elegir muy bien a quién nos acompaña y entrar en un proceso estratégico, dinámico que nos lleve a la competitividad del siglo XXI.